La Iglesia parroquial de Nª Señora
de la Piedad es una construcción mudejar de los siglos
XIV - XV. Los materiales usados son el ladrillo y el tapial y
es considerada como "Iglesia fortaleza ".
La Ermita de San Nicolas está
situada a las afueras de la villa, y es una de las escasas muestras
de arte románico al Sur del Ebro. Fue construida en los
siglos XII y XIII y contiene en su interior varias pinturas de
considerable riqueza situads entre el Románico y el Gótico.
La Ermita de San José, también
situada en las afueras, data de los siglo XII - XIV y es de estilo
Pregótico y Torre Mudejar con reformas del siglo XVI.
La Iglesia - Convento de San Juan, del
siglo XVII, donde actualmente se ubica el Ayuntamiento, posee
interesantes arcos de ladrillo en su interior.
Otras casas particulares donde se puede
apreciar la riqueza del ladrillo aragonés, son "Casa
de Joselito", con un arco de ladrillo en el portal de entrada,
"Casa del Capellán" y "Casa de los Estanqueros",
con arquerías de ladrillo bajo los aleros. Otra interesante
edificación es el "Molino Bajo", a medio Km.
del pueblo, donde podemos apreciar en su interior el patio empedrado
y la estancia de la molienda, aún en funcionamiento (para
la producción de electricidad), donde se puede contemplar
un arco de piedra de posible origen musulman.
Al otro lado del río, junto a
San Nicolás, existen cuevas que fueron excavadas para la
obtención de tierra, utilizada para la construcción
de las viviendas del pueblo. Actualmente son utilizadas como bodegas
o han sido abandonadas.
De construcción mudéjar, está rodeado por una
muralla calicostrada de 2,5 m. de ancho por 5 de alto. Actualmente
solo existen unos pocos lienzos de esta muralla, igualmente han
desaparecido los cuatro portales de entrada a la villa. Sus calles
son estrechas, bajando en leve pendiente hacia el río, cuenta
con 31 calles y callizos y tres plazas, dividiéndose todo el conjunto
en dos barrios, Barrio Alto y Barrio Bajo. Previamente a la llegada
del agua corriente el abastecimiento se producía a través de dos
fuente, una de 20 caños y otra de seis, por la que mana el agua
continuamente. Azuara, además, posee yacimientos arqueológicos
de primer orden (como la villa romana de La Malena o el poblado
celtíbero de Beligiom), edificios civiles y eclesiásticos de gran
belleza y manifestaciones culturales y gastronómicas de mucho
interés.